14 jul 2024

Campeón a la chita callando

Cristóbal Lorente

Pisa suave y llegarás lejos, recomienda el dicho. Y a fe que Cristóbal Lorente es un claro ejemplo de su certeza. El catalán, sin más ruido que el de su esfuerzo ni más focos que los del gimnasio, se proclamó campeón de Europa del peso pluma tras ganar por decisión mayoritaria al invicto italiano Mauro Forte, en un evento celebrado en Albania.

Primer combate que disputaba lejos de nuestras fronteras. El premio bien merecía el riesgo y la espera, pues esta cita estaba programada para marzo, después el 31 de mayo y finalmente el 11 de julio. El país báltico fue escenario de una noche para recordar, donde Lorente supo mostrar sus cualidades para doblegar a un correoso Forte. 

El romano no quería despojarse en su primera defensa del cetro continental. Prueba de ello fue el derribo que se anotó el zurdo pese al dominante inicio del español. “Voy a salir a morir y no me dejaré nada”, afirmaba el nuestro en la previa. Hablaba en serio. Se recuperó de esa caída y volvió a dominar durante el tramo final.

Una de las ventajas de pelear en territorio neutral es que los jueces no tienen esa presión en el cogote que en ocasiones les hace temblar el pulso a la hora puntuar los méritos del aspirante/visitante.

Gracias a esta victoria por decisión mayoritaria (105-102, 104-103, 104-104), el catalán de 28 años de edad, hereda la corona que portaron, hace no mucho, compatriotas como Marc VidalAndoni Gago o el gran Kiko Martínez, siendo actualmente el único campeón de Europa que tiene el boxeo español.

El de Barcelona, con una carrera construida sin prisas y con sentido común, es ejemplo de cómo se deben hacer las cosas. Campeón de España en 2021, campeón de la Unión Europea en 2023, campeón de Europa en 2024 ¿Lo siguiente? “Quiero ser campeón del mundo y pelear en Estados Unidos como ha hecho Sandor Martín”, su compañero y amigo del gimnasio KO Verdun.

“Me gustaría que me recordasen, que dijeran, este chico tenía una mano izquierda prodigiosa y llegó lejos sin que nadie lo esperase”, confesaba. Quizá parte de este deseo no se cumpla, pues si las andanzas de Lorente llegan tan lejos como para alcanzar una cima mundial, a nadie debería coger por sorpresa ya.

21 may 2024

Gloria a Ucrania

Usyk vs Fury
El ucraniano Oleksandr Usyk se unió a Mike Tyson, Lennox Lewis, Joe Frazier, Jack Dempsey, Joe Louis, Muhammad Ali y Floyd Patterson como únicos campeones indiscutibles al ganar por decisión dividida a Tyson Fury, en el Kingdom Arena de Riad, en Arabia Saudí. Noche en la que ganó el boxeo, con un combate emocionante y con la repercusión mediática propia de esos acontecimientos excepcionales que se dan cada tanto tiempo.

Fury perdió el título del Consejo Mundial de Boxeo y su récord inmaculado, mientras que Usyk consigue repetir en categoría pesada la gesta que ya lograra en crucero, ser campeón absoluto al lograr los cuatro cinturones. El inglés se equivocó de táctica. Cuando daba sensación de controlar el choque, boxeó como si ya hubiera ganado el combate. Se centró más en desplegar su repertorio como showman que en liquidar a su rival.

La lectura de la pelea no pudo ser más equivocada. "Me estaba divirtiendo, estaba jugando. Creía que estaba dominando el combate. En los seis primeros asaltos, tal vez se llevó uno”, afirmó Fury. Lo cierto es que Usyk, que empezó bastante bien el pleito, pasó unos asaltos un tanto superado, pero desde el octavo supo dar un giro al guion que sugería Tyson. La izquierda ucraniana despejó de tonterías la cabeza inglesa.

Usyk pudo vencer antes del límite en el noveno, pero la trascendencia de ese resultado achantó la determinación del árbitro en poner punto final, optando por una salida más complaciente con la cuenta de protección y una oportuna campana. Ese acabó siendo el momento decisivo de una pelea que se alargó hasta el final, con Usyk haciendo todo lo que necesitó durante los tres asaltos siguientes para sofocar la respuesta de Fury.

"Si mi esquina me hubiera dicho en el último asalto que saliera y acabara con él, lo habría hecho, pero todos pensábamos que íbamos ganando”, parece que la impertinencia cegó también al equipo de Fury, incapaces de ver cómo Usyk, más preciso y constante, estaba apuntalando su victoria. Decisión dividida para los jueces, unánime para la afición. Momento de reflexión para uno que, a día de hoy, boxea por diversión; y otro que tiene que velar por un legado histórico. “Hoy es un gran día. Muchas gracias a mi equipo. Es una gran oportunidad para mi familia, para mí y para mi país”, proclamó el ucraniano.

Curiosamente, esa misma noche en California, su compatriota Denys Berinchyk vencía al mexicano Emanuel Navarrete para coronarse campeón mundial ligero de la OMB. La semana anterior, Lomachenko conquistaba el cetro mundial de la FIBÉxitos deportivos que llegan en un momento difícil para su país, en guerra contra un adversario poderoso. Estos campeones son héroes para su gente, ejemplos en quién inspirarse, revelándoles que luchar es la única forma de optar a la victoria, por complicada que esta parezca. Que se lo digan al nuevo rey de los pesados. ¡Gloria a Ucrania! ¡Gloria a los héroes!

14 may 2024

El retorno del rey

Aún resiste. Vasyl Lomachenko se anotó un nocaut en el 11º asalto contra el excampeón George Kambosos Jr. para reclamar el título vacante de peso ligero de la Federación Internacional de Boxeo. En Australia, hogar de su rival, Loma desconcertó al neosurgalés con sus movimientos y le fue doblegando progresivamente.

Vasyl Lomachenko, boxeador

Había dudas sobre el estado del extricampeón mundial, alimentadas en cierto modo por determinadas declaraciones previas al choque en las que mostraba su lado más melancólico e introspectivo. “Si estás hablando de edades en el boxeo… estoy viejo. Claro que mi carrera casi ha terminado. Antes me evitaban, ahora todos quieren pelear conmigo porque he envejecido”.

“Quería conquistar el mundo. Estuve muy cerca de convertirme en campeón absoluto. Pero no lo conseguí porque perdí en peso ligero. Me arrebataron mi sueño, mi objetivo. No me gustaría terminar con una nota así”, se sinceraba haciendo referencia a su derrota con Teófimo López, -quien tras ese gran éxito, fue destronado precisamente por Kambrosos-.

En todo caso, este reflexivo Lomachenko de 36 años de edad, llegó al combate muy decidido y con una estrategia clara. El ucraniano fue implacable, controló el pleito y en el undécimo asalto asestó un potente golpe que superó a su rival. El orgulloso ucraniano fue el mejor de principio a fin, dominando la distancia y el centro del cuadrilátero.

A medida que pasaban los asaltos Kambrosos apostaba y arriesgaba en busca de un golpe salvador, que nunca encontró. No hubo mucho más. Lomachenko fue el mejor y mereció la victoria. Volvió a proclamarse campeón del peso ligero, título que había quedado vacante cuando Devin Haney subió de peso.

"Mi plan era adaptarme a mi rival", declaró el oriundo de Odesa tras el combate. "Esto es lo que hice en la pelea. Hacia el final de los asaltos necesitaba terminar fuerte. En los tres últimos asaltos, intenté encontrar su cuerpo. Hemos entrenado duro para este momento. Quiero dar las gracias a mi oponente. Es un hombre fuerte y un verdadero guerrero".

Kambrosos Jr elogió a su contrincante: “Es una leyenda de este deporte. Le respeto al máximo. Sabíamos a lo que nos enfrentábamos e hice todo lo que pude. No me avergüenzo. Quería terminar el combate de pie, la verdad. Lo di todo, pero no ha sido suficiente. No es ninguna vergüenza perder ante un hombre como Lomachenko".

Claro que no. El simple hecho de poder enfrentarse a una figura de la talla del europeo debe ser siempre motivo de orgullo en la carrera de todo profesional. La duda que se cierne ahora sobre Loma es si regresa para quedarse, manteniendo este nivel mostrado, o ha sido el último gran baile de uno de los mejores boxeadores de este siglo. El tiempo lo dirá, porque 'el tiempo vuela sobre nosotros, pero deja su sombra detrás'. Y la de Vasyl es alargada.

23 abr 2024

"¿De verdad pensabais que estaba loco?"

Cuando no esperas nada de alguien, es más fácil que te sorprenda. Ryan García es un boxeador profesional estadounidense que ha ganado popularidad por su talento en el ring y su presencia en las redes sociales. 

Nacido el 8 de agosto de 1998 en California, García ha destacando por su velocidad y potencia en sus golpes. Además, es conocido por su carisma y su capacidad para conectar con los seguidores

Ryan García

Famoso por sus disputas públicas, alguna de ellas con su promotor Óscar De La Hoya, en la que expresó su descontento con la forma en que estaba gestionando su carrera, nunca tuvo problema en expresar sus inquietudes, bien sea con crípticos mensajes -calificó de anticristo a Elon Musk o al Papa Francisco I-, o comentarios polémicos sobre otros boxeadores.

Con una cuidada carrera, este aspirante a superestrella parecía vagar a la deriva tras naufragar en su primera gran prueba ante Gervonta Davis, en 2023, quien acabó con su invicto por la vía rápida y agrietó su credibilidad entre los críticos más exigentes, que no compraron la excusa de una supuesta lesión previa al combate. De estrella a estrellado, parecía que había alcanzado su límite.

Estancado en el trabajo y con una vida personal agitada entre divorcios, depresiones y ansiedades, Ryan no perdió la fe en sí mismo, ni en Jesucristo -a quien menciona constantemente en sus agradecimientos-, logrando mantener a flote sus ilusiones por demostrar lo que realmente tenía dentro. Se quitó el mal sabor de boca con un triunfo antes del límite ante el mexicano Óscar Duarte.

Y de nuevo una gran prueba llegaba ante él, nada menos que frente al campeón mundial superligero Devin Haney. Casi nadie daba un duro por García, y lo sabía. Lejos de hundirse con los malos augurios, se aprovechó de ellos y revirtió la situación a su favor de forma polémica y astuta. Puso la semilla y dejó que el sensacionalismo e histeria de las redes sociales, que tan bien conoce, hicieran el resto.

Comportamiento estrafalario en entrevistas, llegada al pesaje tomando una cerveza, no dar el peso pactado de 140 libras (63,5 kg) y ser sancionado con millón y medio de dólares por ello. "¡Qué falta de profesionalismo!", rugen las redes. Pero resultó que el loco estaba muy cuerdo, la cerveza era zumo de manzana y los kilos de más nunca le importaron.

¿Por qué me voy a forzar a dar el peso si me podría debilitar?. Estoy aquí para ganar, eso es todo”. Y como nadie esperaba nada de él, sorprendió a todos. A Haney el primero, quien fue derribado y derrotado por primera vez en su carrera. Sorpresa, sorpresa. Ahora publicitan a Ryan García como la sensación del boxeo actual. Un tipo que no deja indiferente y atrae a las masas, que al final de eso se trata.

"Los cinturones no alimentan a una familia", afirmaba. Pero tal vez, ni antes era un desastre ni ahora es la luz que guía este deporte. No cumplir en el pesaje nunca debe ser algo loable, por mucho que forme parte de una ‘campaña publicitaria’ que ha revitalizado su carrera por la módica cantidad de millón y medio de dólares. Si Ryan quiere aprovechar este viento a favor, deberá centrarse en la categoría que mejor se ajuste a él y demostrar que se puede ser showman y respetado campeón.

9 abr 2024

Se hace camino al ganar

Dos prometedores actores del boxeo español sumaron importantes victorias. Óscar Díaz sigue haciendo méritos para disputar el campeonato de Europa, mientras Jordan Camacho logra su primer título profesional. Poco a poco siguen agrandando sus objetivos.

Óscar Díaz boxeo

El 5 de abril de 2024, el ‘Toro’ de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), defendió con éxito su corona EBU Silver del peso superwélter, título cuyo valor principal es servir como mérito para ser bien baremado en el ranking continental de cara a disputar el campeonato de Europa, objetivo que tiene entre ceja y ceja el andaluz. “Espero que en los próximos meses nos den la noticia que esperamos…”.

Victoria de mucho mérito por conseguirse en Zaragoza, casa de su contrincante, Ezequiel Gurria, ser combate de revancha y lograrse a los puntos -decisión dividida-, tarea casi imposible en demasiadas ocasiones. Igualado e intenso choque que refuerza al campeón. “Fuera donde fuera esa pelea, tenía que morir dentro del ring”, tal era la importancia de este pleito para sus intereses.

Con 23 años de edad, ya ha sido campeón de España, en 2022, y ha defendido en un par de ocasiones este cetro de ‘plata’ para aspirar en breve a la corona de ‘oro’ europea. Óscar es hoy uno de nuestros más jóvenes y mejores boxeadores -estela que pueden escoltar Jose Luis Navarro Jr en supermedio, o Rafael Acosta en ligero, por ejemplo-, alguien a quien seguir de cerca la evolución de su halagüeña carrera.

Campeón de España supergallo

Por su parte, el toledano de raíces peruanas Jordan Camacho Guerra, ya atesoraba un atractivo historial en el terreno amateur, coleccionando diversos campeonatos desde que se coronó campeón de España en peso pluma en 2014, siendo miembro habitual del equipo nacional. Su estilo tenaz e insistente, unido a una buena técnica, le motivaron a seguir evolucionando en el plano profesional.

Su debut fue en verano de 2021, llevando hasta el momento 9 triunfos consecutivos en una carrera ascendente en la que todavía queda mucho que demostrar. El mayor reto hasta ahora ha sido el pasado 6 de abril, ante Jacob Barreto, excampeón de España del peso gallo y quien había disputado en dos ocasiones el cetro de la Unión Europea.

El propio Barreto, en declaraciones para Aebox, afirmaba: “creo que soy el rival más complicado que ha tenido, estoy seguro que haremos un gran campeonato de España y saldremos reforzados de este combate”. Es difícil ser más certero. Dura y emocionante batalla en la que Camacho salió con el brazo en alto y la mira al frente, ya qu, además de pensar en defender corona, quiere debutar en el extranjero. 

Pero vayamos paso a paso. Como decía el matemático Alan Turing, podemos ver sólo un poco de lo que nos depara el mañana, pero vemos suficiente por lo que vale la pena trabajar. Y visto lo visto, a Óscar y Jordan no les debe faltar motivación para seguir guerreando por sus anhelos.

21 nov 2022

Mayweather reniega de Aquiles

Floyd Mayweather Jr
Aquiles se encontró ante un dilema: optar por una vida próspera y placentera, pero sin gloria; o una vida más breve, pero cuya fama sería eterna. Miles de años después, todos conocemos la elección que tomó el héroe griego que murió en Troya. El anhelo por ser recordado dejando un digno legado fue durante largo tiempo la motivación que guiaba las decisiones más trascendentes de muchas personas.

Si hoy vemos a los deportistas como los héroes modernos, Floyd Mayweather Jr es uno de los más legendarios. Bendecido por los dioses con un talento excepcional que supo pulir y aprovechar con esfuerzo y constancia, compartía la inquietud de Aquiles. “En los libros de historia, mi nombre vivirá para siempre. Lo que me diferencia de cualquier otro boxeador es que mis récords están para quedarse”, afirmaba en su cénit.

Siempre mostró interés por su espacio entre los más grandes. “He estado peleando desde que Michael Jordan jugaba baloncesto. Estuve invicto desde entonces hasta ahora que la carrera de LeBron James casi ha terminado, y todavía me pagan. Dicen que LeBron es el deportista de la década, entonces ¿soy yo el deportista del siglo?”.
En los libros de historia, mi nombre vivirá para siempre
En 2015, tras vencer a Andre Berto, Floyd ponía punto final a su epopeya dentro del ring. “Tienes que saber cuándo es el momento de decir adiós y ahora es el mío. Ya no tengo nada que demostrar en el boxeo”, afirmaba con serenidad antes de asegurar que no tenía “tentación de ir a por el 50-0”. Pero la carne es débil, y en 2017 firmó un combate ante la popular estrella de las artes marciales Connor Mcgregor.

Un espectáculo tan lucrativo como criticado por un amplio sector de aficionados que lo consideraban dañino para este deporte por ser ‘más circo que boxeo’ y ser utilizado para maquillar su impoluto récord (50-0), con otra victoria asequible. Desde entonces, los nuevos combates realizados llevan la etiqueta de ‘exhibiciones’ y no se computan en su historial.

Las sucesivas críticas a sus apariciones nunca gustaron al apodado ‘Money’ y ello contribuyó a un giro en sus declaraciones, centrándose en el corto plazo, en lo profundo de su cartera y dejando la trascendencia en un segundo plano. “Mi filosofía es nunca dejar de conseguir dinero. El dinero está por encima del legado. Créanme, si no hago otra exhibición, puedo vivir una gran vida igual”.
LeBron es el deportista de la década, entonces ¿soy yo el deportista del siglo?
Es entendible que teniendo la opción de seguir facturando buenas cantidades dinerarias haciendo lo que más le gusta y mejor se le da, lo haga. ¿Qué hay de indigno en que Floyd rentabilice un entrenamiento abierto al público? Tal es su poder de atracción. Lo que sí es de agradecer es desvincular sus exhibiciones del boxeo profesional, evitando manchar su historial por puro marketing.

Más allá del provocativo “dinero sobre legado”, su lugar en la historia del boxeo está garantizado por méritos propios. Y lo sabe. Tal vez por esa seguridad se permita emitir este tipo de exabruptos, reclamando su necesaria dosis de atención con polémica y queriendo apartar, por ser menos rentable, la que fue su principal motivación por encima de todo, tal y como confesó años atrás.

“Quería que mi padre estuviera orgulloso. Decía: 'mi hijo romperá todos los récords', eso me quedó grabado. Hice todo lo que hice porque quería que mi propia gente estuviera orgullosa de mí. No hay nada como ese sentimiento”.

14 nov 2021

Sin miedo, sin sorpresa

Kiko Martínez
"En mi opinión, Kiko es el mejor boxeador español de todos los tiempos. Siempre está dispuesto a aceptar cualquier reto y es el deportista más profesional que he conocido", decía el excampeón mundial argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez, en una definición que sintetiza la esencia del alicantino que hizo historia el 13 de noviembre de 2021 en Inglaterra. Constancia y profesionalidad.

Nueva oportunidad en tierras británicas ante un rival local al que le tenían la fiesta preparada, con el español como invitado especial para dar caché a la presumible coronación como campeón del mundo del peso pluma de Kid Galahad, verdugo de los madrileños Iván Ruiz Morote y Sergio Prado. Kiko, con buena prensa por aquellos lares, contaba por derrotas sus cinco últimas visitas a Reino Unido.

Las apuestas eran bastantes desfavorables para el español. A sus 35 años y con los precedentes mencionados, la cantinela sobre la gran oportunidad que representaba este combate, la buena preparación realizada o el convencimiento de que volvería a ser campeón del mundo 8 años después, sonaban a redundantes y protocolarios discursos de rueda de prensa, prólogos de una nueva derrota.

Pero esta vez, como todas las anteriores, Kiko hablaba en serio, solo que en esta ocasión la pizca de fortuna se mantuvo a su lado y los jueces ni se acercaron. El boxeador profesional, humilde y constante, mantuvo la fe a lo largo de un combate que empezaba con el guión esperado, con el púgil inglés dominante con su mayor envergadura. Pero la presión y acierto del nuestro, hicieron mella.

Quizá unido a una condición física deficiente por parte de Galahad, Martínez se fue gustando y haciéndose con el combate. Sus puños eran puñales contra las injusticias sufridas en anteriores periplos ingleses. La mano que otras veces no llegó, sí lo hizo en el 5º asalto. La incredulidad de la afición local se asemejaba a la de los alemanes que presenciaron cómo Javier Castillejo destruía en 2007 a Felix Sturm para ganar el mundial del peso medio.

En tan solo 3 segundos del 6º, Kiko puso el punto final al pleito, haciendo historia con mayúsculas, coronándose en la ingrata Inglaterra con un KO memorable, haciendo posible su ansiado sueño y aupándose como el otro español que ha conseguido reinar en dos pesos diferentes. Un boxeador al que admirar por tratarse de esos pocos especímenes cuya ejemplaridad trasciende lo deportivo.

"Ha sido una sorpresa para todo el mundo, menos para mí". Convicción, sacrificio, humildad. Valores tan escasos en nuestro entorno como abundantes en este doble campeón mundial de 165 cm. Preguntado por si ahora era el mejor español de la historia, contestó con su habitual  tomo discreto: "No, es Castillejo y siempre lo será, porque ha sido mi ídolo y marcó un antes y un después en el boxeo español". Ser humilde cuando se es tan grande tiene que ser difícil.

Ads Inside Post