10 – Nos han dejado…
Este año nos han dicho adiós destacadas figuras del boxeo. Cabe mencionar al gran olímpico cubano e idealista Teófilo Stevenson (11 junio), al sabio entrenador Emanuel Steward (25 octubre) y al campeón extravagante Héctor ‘Macho’ Camacho, a quien la tragedia lo encontró el 24 de noviembre en Bayamón. Todos ellos ya forman parte de la historia de este deporte.
9 – Robo a Campillo ante Cloud
Otro más. El 18 de febrero veíamos como, de nuevo, los jueces atracaban a nuestro campeón. Tras ser derribado en el primer asalto, dominó de cabo a rabo una pelea que resultó más desigual de lo que muchos esperábamos. La sorpresa e indignación llegó al conocer las puntuaciones. Campillo regresará el 19 de enero ante Sergey Kovalev con la mente puesta en caminar hacia lo que es suyo.
8 – La lacra del dopaje
Desgraciadamente este año se han conocido demasiados casos y en boxeadores de primer nivel: Lamont Peterson, Antonio Tarver, Andre Berto, Chávez Jr… son los más destacados. Los diferentes organismos deben trabajar en unificar criterios y establecer las medidas necesarias para terminar con toda sospecha en aquellos casos en los que pueda existir una conducta ilegal.
7 – Sigue el dominio Klitschko
En la división pesada la vida sigue igual. Los hermanos Klitschko han despachado este año a Dereck Chisora, Manuel Char (Vitali), Jean Marck Mormeck, Tony Thompson y Mariusz Wach (Wladimir). El 2013 se inicia con la duda en la continuidad en activo del hermano mayor, tentado por su cada vez mayor implicación en la política ucraniana. Parece la única forma de quitarle el título.
6 – El año de Danny García
Este chico de 24 años terminó el 2011 proclamándose campeón superligero del CMB y este año lo ha defendido satisfactoriamente en tres ocasiones ante Erik Morales, Amir Khan (derrotado en 4 asaltos por KOT) y de nuevo Morales, a quien noqueó (y retiró) también en 4. Se las verá con Zab Judah el 9 de febrero para confirmar su buen momento y seguir creciendo.
5 – Mayweather, del ring a la cárcel
Un año más Floyd Mayweather, el deportista mejor pagado del mundo, hizo una sola pelea, en esta ocasión ante Miguel Cotto. El boricua fue derrotado pero aplaudido por ser uno de los contendientes que más guerra le dio al Pretty Boy. Tras su victoria, Floyd se dirigió a la cárcel para cumplir su condena por violencia doméstica, que había sido aplazada para poder realizar este combate. Saldría 2 meses después.
4 – Retorno y adiós de Ricky Hatton
El 24 de noviembre era una fecha esperada y temida. Tras 3 años de parón y problemas personales superados, volvía a los cuadriláteros ‘Hitman’ Hatton, en su ciudad natal y ante el excampeón Vyacheslav Senchenko. La pelea empezó bien pero terminó fatal. Un puñal al cuerpo del que no se pudo recuperar hizo que el soñado regreso se convirtiese en forzado retiro.
3 – Pésimo 2012 para Roach y Pacquiao
El entrenador pasa por uno de sus peores momentos profesionales con las derrotas de sus pupilos Manny Pacquiao, Chávez Jr o Amir Khan. El filipino suma dos derrotas este año, si bien es dudosa ante Tim Bradley, el espectacular KO sufrido ante Márquez debe abrir un periodo de reflexión sobre qué prioridad tiene el boxeo en su vida y qué posibilidades hay de reconducir la situación.
2 – Martínez termina con Chávez Jr
Tras mucha palabrería y no menos espera, el ‘Hijo de la Leyenda’ y ‘Maravilla’ se vieron las caras en el ring. Pelea que ganó Sergio Martínez antes de subir al cuadrilátero en la guerra psicológica previa. Dominio casi escandaloso de no ser por esa gran mano final de Chávez Jr que puso al argentino patas arriba y sirvió para hacer sostenible una revancha.
1 – Márquez fulmina a Pacquiao
Sin duda, la imagen del año. Una cuarta entrega que algunos veíamos innecesaria ha resultado ser la más impactante de todas. El KO del año dio la redención y victoria a un Márquez que a sus 39 años se convierte en inmortal mexicano. Pacquiao, que ganaba a los puntos, quiere otra oportunidad. Las cifras de beneficios fueron satisfactorias para Bob Arum. La quinta entrega se está cociendo.
31 dic 2012
17 dic 2012
Donaire acaba con las travesuras
Corría el tercer asalto cuando Jorge Arce demandaba más agresividad a su rival, más cercanía,
fajarse golpe a golpe. Como contestación Nonito
Donaire lo liquidó con un bello gancho de izquierda marca de la casa, tal
vez el mejor que se puede ver en el boxeo actual. Uno muy similar silenció al
mundo cuando destruyó a Fernando Montiel
el 19 de febrero del año pasado.
Previamente había derribado al ‘Travieso’ en dos ocasiones. La superioridad fue palpable durante
todo el combate y el mexicano no fue capaz de encontrar la manera de rebasar la
defensa y movilidad de Donaire. Pocos daban un duro por Arce pero en el boxeo
todo puede pasar, además la reciente victoria de Márquez sobre Pacquiao
recomendaba ser cautos con los favoritismos.
Pero es difícil que salte la sorpresa con el ‘Filipino Flash’. Cierto es que en sus
últimas peleas había perdido cierta fogosidad, tenía menos frescura y no
terminaba de liquidar sus combates ante rivales inferiores. Pero eso se debe a
que un tipo de su nivel necesita grandes retos para motivarse. Así se lució con
el japonés Toshiaki Nishioka y ahora
continúa su buen estado con Arce.
Cuanto mayor es el reto, mejor es su actuación. En esos
momentos se ve el material del que están hechos los peleadores. Este sábado
pudo verse la diferencia entre un buen boxeador y una estrella, la desigualdad
entre el corazón y la raza con la inteligencia y el talento. Jorge Arce termina aquí su fructífera
carrera y lo hace a lo grande aunque parezca paradójico.
Como él mismo afirmó, perdió con el mejor. No hay más que
hacer. ¿Para qué pelear con peores si no aspiras al título, no tienes hambre y
las necesidades económicas están cubiertas más que bien? Es un acto de valentía
y respeto así mismo y al deporte. Todo un ejemplo de profesional desde el
principio hasta el final de su carrera. En la historia quedará como uno de los
referentes mexicanos.
Donaire se encuentra en plenitud. Es el nuevo ‘mata mexicanos’ y el claro heredero al trono de Manny Pacquiao. Tiene 30
años, vive en California, habla inglés y se sabe vender. Las mejores peleas
están por llegar y no hay mejor garantía de espectáculo que alguien que se
crece ante la adversidad. Debe confirmar lo que la mayoría ve en él: una estrella
que dejará una brillante estela en el tiempo.
11 dic 2012
¿Adiós al Pacquiao vs Mayweather?
Se preguntaba Óscar De La Hoya si Bob Arum había terminado con todas la opciones de un posible combate de Boxeo entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather. La pregunta es malévola y cargada de veneno hacia su rival en los despachos. Del mismo modo se le podría cuestionar al Golden Boy sobre quién fue el responsable de que Víctor Ortíz no se viese las caras con el ‘Canelo’ Álvarez por caer derrotado ante Josesito López.
O a quién culpamos de la pifia de Miguel Cotto ante Austin Trout y dejando un posible encuentro con Álvarez‘devaluado’, como el propio mexicano dijo. En todos estos casos el culpable es el mismo: el adversario. Si Pacquiao ya no está apto para enfrentarse a Floyd se debe exclusivamente a la incontestable actuación de Juan Manuel Márquez y su equipo. Nadie más.
Pero, dejando a un lado las riñas personales, la pregunta es interesante: ¿se ha dicho adiós definitivamente al ‘combate del siglo’? Parece que sí. Mayweather dijo tras la derrota del Pacman ante Tim Bradley que su caché había bajado y opinaba que “una vez que pierdes comienza el declive”. Su posición ahora no parece que vaya a cambiar y ya suena Robert Guerrero como su próximo rival.
Manny Pacquiao ha sufrido un KO brutal del que debe recuperarse tanto física como anímicamente. Múltiples son los casos de boxeadores que tras una derrota así de contundente nunca vuelven a ser los mismos. Si a esto unimos que el filipino dedica cada vez mayor atención a su labor como congresista de su país y quiere destinar más tiempo a su familia, sólo hay un camino. El retiro.
Pero parece descartado por el momento, no quiere dejar esta mancha en su historial. ¿Un nuevo encuentro con Márquez? ¿Qué otros rivales pueden ser interesantes y motivarle lo suficiente? Lo cierto es que el abanico es muy escaso y siempre llegamos al mismo nombre. Mayweather ya tiene la sartén por el mango, algo que le encanta en las negociaciones de sus ‘actuaciones’.
Ridículamente se fue retrasando el combate que todos queríamos ver. Egos, porcentajes, acusaciones…impidieron hacerla en su momento (año 2010 a mi parecer) y ahora sería un simple descafeinado que, pese a todo, aceptaríamos de muy buen gusto. Ni si quiera se necesitan títulos en juego ni otros extras. El hecho de hacer real un combate hoy sólo existente en videojuegos bastaría. ¿Más vale tarde que nunca?
O a quién culpamos de la pifia de Miguel Cotto ante Austin Trout y dejando un posible encuentro con Álvarez‘devaluado’, como el propio mexicano dijo. En todos estos casos el culpable es el mismo: el adversario. Si Pacquiao ya no está apto para enfrentarse a Floyd se debe exclusivamente a la incontestable actuación de Juan Manuel Márquez y su equipo. Nadie más.
Pero, dejando a un lado las riñas personales, la pregunta es interesante: ¿se ha dicho adiós definitivamente al ‘combate del siglo’? Parece que sí. Mayweather dijo tras la derrota del Pacman ante Tim Bradley que su caché había bajado y opinaba que “una vez que pierdes comienza el declive”. Su posición ahora no parece que vaya a cambiar y ya suena Robert Guerrero como su próximo rival.
Manny Pacquiao ha sufrido un KO brutal del que debe recuperarse tanto física como anímicamente. Múltiples son los casos de boxeadores que tras una derrota así de contundente nunca vuelven a ser los mismos. Si a esto unimos que el filipino dedica cada vez mayor atención a su labor como congresista de su país y quiere destinar más tiempo a su familia, sólo hay un camino. El retiro.
Pero parece descartado por el momento, no quiere dejar esta mancha en su historial. ¿Un nuevo encuentro con Márquez? ¿Qué otros rivales pueden ser interesantes y motivarle lo suficiente? Lo cierto es que el abanico es muy escaso y siempre llegamos al mismo nombre. Mayweather ya tiene la sartén por el mango, algo que le encanta en las negociaciones de sus ‘actuaciones’.
Ridículamente se fue retrasando el combate que todos queríamos ver. Egos, porcentajes, acusaciones…impidieron hacerla en su momento (año 2010 a mi parecer) y ahora sería un simple descafeinado que, pese a todo, aceptaríamos de muy buen gusto. Ni si quiera se necesitan títulos en juego ni otros extras. El hecho de hacer real un combate hoy sólo existente en videojuegos bastaría. ¿Más vale tarde que nunca?
10 dic 2012
La caída de los dioses
Una cuarta entrega de la saga Pacquiao vs Márquez parecía excesiva. Una manera de estirar el chicle
a falta de mejores o más lucrativos combates. Pero finalmente resultó ser la
mejor y más impactante de todas, lo cual no seria posible sin las anteriores.
Llegado a este punto, había dos opciones: más de lo mismo o arriesgar, a fin de obtener de
una vez por todas un resultado claro y rotundo.
La grandeza de Manny
Pacquiao y Juan Manuel Márquez
se muestra en que ambos optaron por la segunda. Nada de tanteos, se conocen más
que de sobra y así, desde el primer segundo, las hostilidades se iniciaron con
gran intensidad. Hay que destacar la mejora de Pacquiao, mucho más activo e
intenso que en sus últimas apariciones, recuperando esa electricidad de demonio tan
suya.
Márquez, con nada más y nada menos que 39 años, sigue
estando como un chaval ¡o mejor!, bien entrenado y asesorado por Nacho Beristain, el otro gran vencedor de la noche. La inteligencia
y la paciencia fueron las guías del mexicano, quien se sentía a gusto en la
media distancia y se hacía fuerte en las contras. Una bolea de derecha tumbaba
al filipino. 39 asaltos le costó derribar al Pacman.
Éste no tardaría en reaccionar y espoleado por la rabia se
lanzó a por su rival, buscando compensar tal afrenta. Y lo consiguió. Márquez
volvió a sobar la lona en una pelea ante Pacquiao. La mirada del filipino
irradiaba furia, ansia de terminar con aquello, liquidar a su rival y borrar
todo tipo de dudas y habladurías. Pero ya se sabe que quien golpea primero, golpea dos
veces.
Los últimos segundos del 6º asalto ya forman parte de la
historia. Pacquiao se anotaba la ronda dejando a su rival dañado y se le olvidó que hasta el rabo
todo es toro. Márquez lanzó su puño ante la apertura del tagalo, cargado de amargura
y aflicción, de incomprensión ante decisiones ajenas y de la creencia de que
ése era el momento para desquitarse de todo. El gran Pacman cayó
abatido al instante.
Se desplomó y se sintió en todo el mundo. El KO del año
fulmina a Pacquiao. El boxeo es el deporte en el que los ‘dioses’ se convierten
en simples mortales en un segundo. Nadie está libre de caer. Tan crudo como la
vida misma. Este resultado cambia el panorama actual. Un Pacquiao recuperado
cae con estrépito y Márquez caza a la bestia negra de los mexicanos. ¿5º pelea?
Para qué ensuciar este momento.
4 dic 2012
El tamaño sí importa
Miguel Ángel Cotto dijo en la previa que no veía nada especial en Austin Trout. Palabras llamativas para un tipo que se caracteriza por lo comedido y diplomático de sus declaraciones. Tal vez su entrenador no supo prevenirle deltipo que se le venía encima. Bastantes aficionados tenían la mosca detrás de la oreja con ese tal Trout, pero se hacía raro que Cotto fuese a perder una pelea que él mismo quiso tener.
Pero perdió. Ahora se preguntará si este millón de dólares (lo cobrado por el combate, frente a los $ 250mil de Trout) ha merecido la pena. Si ha compensado renunciar a una revancha con Pacquiao, que significaría ganar una cantidad más de diez veces superior, a cambio de aspirar a un nuevo título. Esto nos muestra lo confiado que estaba de coronarse ante su familia y su gente del Madison Square Garden.
Trout basó su actuación en el buen uso de sus virtudes: distancia, movilidad, buena defensa y la incomodidad de una zurda que desesperó a su rival. Su tamaño y boxeo hizo empequeñecer a su contrincante. Algunas muestras de tal situación fueron evidentes en la conducta de Cotto, con frecuentes intentos de acorralamiento contra las cuerdas e incluso con el uso de tácticas de perro viejo del ring.
Como hiciera Bernard Hopkins en su combate con Antonio Tarver, el disimulo y sutileza a la hora de atacar a un rival con más movilidad se concreta en pisar la punta del pie más adelantado del oponente para evitar tanta evasión. Es de esos gestos que se hacen sin querer queriendo. Pero nada impidió que el campeón infravalorado diese una lección y obligase al aspirante a recogerse con prisa a los vestuarios.
El éxito de Trout es el éxito de todos aquellos buenos boxeadores que, sin padrino que los case, logran cumplir sus sueños, aprovechan sus oportunidades y pueden pensar en objetivos más ambiciosos de los inicialmente previstos. En un evento importante y ante un gran rival, el estadounidense de 27 años hace aparición en la primera línea del boxeo mundial, superando su particular prueba de fuego.
Prueba que todavía se le resiste a ‘Canelo’ Álvarez, que sigue sin tasar los kilates que lleva encima. El negocio con Cotto, México vs Puerto Rico, parece que se ha ido al garete, quién sabe, pero esta situación da lugar a una prueba, a mi entender, mucho más exigente y atractiva para examinar el nivel del mexicano. A falta de un Mayweather vs Trout, que probablemente nunca se lleve a cabo, Canelo vs Trout es una de las mejores peleas que la división puede ofrecer.
Pero perdió. Ahora se preguntará si este millón de dólares (lo cobrado por el combate, frente a los $ 250mil de Trout) ha merecido la pena. Si ha compensado renunciar a una revancha con Pacquiao, que significaría ganar una cantidad más de diez veces superior, a cambio de aspirar a un nuevo título. Esto nos muestra lo confiado que estaba de coronarse ante su familia y su gente del Madison Square Garden.
Trout basó su actuación en el buen uso de sus virtudes: distancia, movilidad, buena defensa y la incomodidad de una zurda que desesperó a su rival. Su tamaño y boxeo hizo empequeñecer a su contrincante. Algunas muestras de tal situación fueron evidentes en la conducta de Cotto, con frecuentes intentos de acorralamiento contra las cuerdas e incluso con el uso de tácticas de perro viejo del ring.
Como hiciera Bernard Hopkins en su combate con Antonio Tarver, el disimulo y sutileza a la hora de atacar a un rival con más movilidad se concreta en pisar la punta del pie más adelantado del oponente para evitar tanta evasión. Es de esos gestos que se hacen sin querer queriendo. Pero nada impidió que el campeón infravalorado diese una lección y obligase al aspirante a recogerse con prisa a los vestuarios.
El éxito de Trout es el éxito de todos aquellos buenos boxeadores que, sin padrino que los case, logran cumplir sus sueños, aprovechan sus oportunidades y pueden pensar en objetivos más ambiciosos de los inicialmente previstos. En un evento importante y ante un gran rival, el estadounidense de 27 años hace aparición en la primera línea del boxeo mundial, superando su particular prueba de fuego.
Prueba que todavía se le resiste a ‘Canelo’ Álvarez, que sigue sin tasar los kilates que lleva encima. El negocio con Cotto, México vs Puerto Rico, parece que se ha ido al garete, quién sabe, pero esta situación da lugar a una prueba, a mi entender, mucho más exigente y atractiva para examinar el nivel del mexicano. A falta de un Mayweather vs Trout, que probablemente nunca se lleve a cabo, Canelo vs Trout es una de las mejores peleas que la división puede ofrecer.
20 nov 2012
Seth Mitchell, la esperanza perdida
Seth Mitchell representaba, para muchos en el Boxeo, la gran esperanza negra en los pesos pesados, una categoría en la que, hasta no hace mucho, dominaban a sus anchas los púgiles negros. Eladio Secades, célebre periodista deportivo cubano, llegó a decir que esa raza tenía condiciones innatas que los hacía superiores para la práctica del boxeo frente a los blancos. Pero todo cambia.
Ahora el dominio corresponde a dos hermanos procedentes de la antigua Unión Soviética a quien nadie tose. La categoría reina ha emigrado de Estados Unidos para asentarse en el ala este de Europa sin que ningún estadounidense pueda impedirlo. El relevo de Tyson o Holyfield sigue sin ser tomado. Ahora, un exjugador de fútbol americano se erigía como sucesor.
Michell, de 30 años, tenía toda la parafernalia necesaria para llamar la atención del aficionado americano: un boxeador invicto, pegador (sus últimas 10 peleas acabaron antes de tiempo), de aspecto intimidatorio, gran físico y publicitado por la empresa de Óscar De La Hoya. Lo previsto era enfrentarlo con algún Klitschko y para ello se celebró una ‘semifinal’ con Johnathan Banks. Buen boxeador, sin más, que fue derrotado por Tomasz Adamek en 8 asaltos, hace 3 años, en la pelea más importante de su carrera. Tenía la oportunidad de volver a disputar el campeonato del mundo y no la dejó escapar. Pese a no ser favorito, incomodó y liquidó a Mitchell en 2 asaltos. Sorpresa. Otro negocio de Golden Boy que se ve dañado. Un torrente de luz iluminó lo que antes se tapaba.
Bank se convierte en el mejor pesado negro estadounidense de la actualidad, con lo que ello significa. Junto con Cris Arreola representan el potencial made in USA en los pesos completos. Seth Mitchell no es un mal boxeador, pero tampoco es quien va a arrebatar el título absoluto a los ucranianos. Lleva tiempo estancado en su técnica, sin mejorar la defensa y solventando sus apuros a golpe limpio.
Algo que, a medida que mejoran los rivales, no siempre funciona. El por qué la división se encuentra así daría mucho que hablar y lo abordaremos en otro momento, pero hoy la categoría se encuentra en transición. Vitali Klitschko decía que ‘la generación joven aún no está lista, y la vieja se jubiló’. Todavía seguimos sin conocer el nombre del próximo gran pesado. Todo es cuestión de tiempo.
Ahora el dominio corresponde a dos hermanos procedentes de la antigua Unión Soviética a quien nadie tose. La categoría reina ha emigrado de Estados Unidos para asentarse en el ala este de Europa sin que ningún estadounidense pueda impedirlo. El relevo de Tyson o Holyfield sigue sin ser tomado. Ahora, un exjugador de fútbol americano se erigía como sucesor.
Michell, de 30 años, tenía toda la parafernalia necesaria para llamar la atención del aficionado americano: un boxeador invicto, pegador (sus últimas 10 peleas acabaron antes de tiempo), de aspecto intimidatorio, gran físico y publicitado por la empresa de Óscar De La Hoya. Lo previsto era enfrentarlo con algún Klitschko y para ello se celebró una ‘semifinal’ con Johnathan Banks. Buen boxeador, sin más, que fue derrotado por Tomasz Adamek en 8 asaltos, hace 3 años, en la pelea más importante de su carrera. Tenía la oportunidad de volver a disputar el campeonato del mundo y no la dejó escapar. Pese a no ser favorito, incomodó y liquidó a Mitchell en 2 asaltos. Sorpresa. Otro negocio de Golden Boy que se ve dañado. Un torrente de luz iluminó lo que antes se tapaba.
Bank se convierte en el mejor pesado negro estadounidense de la actualidad, con lo que ello significa. Junto con Cris Arreola representan el potencial made in USA en los pesos completos. Seth Mitchell no es un mal boxeador, pero tampoco es quien va a arrebatar el título absoluto a los ucranianos. Lleva tiempo estancado en su técnica, sin mejorar la defensa y solventando sus apuros a golpe limpio.
Algo que, a medida que mejoran los rivales, no siempre funciona. El por qué la división se encuentra así daría mucho que hablar y lo abordaremos en otro momento, pero hoy la categoría se encuentra en transición. Vitali Klitschko decía que ‘la generación joven aún no está lista, y la vieja se jubiló’. Todavía seguimos sin conocer el nombre del próximo gran pesado. Todo es cuestión de tiempo.
19 nov 2012
Adrien Broner, el pequeño Mayweather
El mexicano Antonio
DeMarco llegaba al mítico Boardwalk Hall de Atlantic City como vigente
campeón del Consejo Mundial del peso ligero, pero no era el favorito. Pese a
lograr su corona liquidando al ‘Niño de Oro’ Jorge Linares, y tras dos exitosas defensas ante Miguel
Román y John Molina, finalizados
ambos antes del límite, muchos no veían en él al auténtico campeón.
Siempre se suele identificar al campeón con el mejor y ese,
en la división de las 130 libras, es Adrien
Broner. Este pasado sábado se enfrentaba a su rival más importante hasta el
momento, una prueba de fuego, de esas en las que se separa el grano de la paja.
Y, desde luego, todo el ruido que produce Broner está sobradamente justificado,
como se ha podido ver en sus últimos encuentros.
Con tan sólo 23 años, este amante del rap tiene en su haber el título mundial superpluma
de la OMB y el ligero del CMB, se mantiene invicto y es el mejor en su división, con diferencia. Ante DeMarco mostró todas sus virtudes y se comportó con la
sangre fría y buen hacer que tienen los elegidos, con esa forma de parar el tiempo
y adelantarse a los movimientos de sus rivales, anulando toda posibilidad de
reacción.
El talentoso de Sinaloa, de 26 años, no pudo incomodar al
aspirante con su zurda, ni tampoco resquebrajar la guardia de Broner, cuyos
movimientos y sistema defensivo resultan fácilmente identificables con los de Floyd Mayweather, algún buen golpe al
cuerpo y poco más. DeMarco se asfixiaba en la pelea y los upper y efectividad
de su rival mermaban su condición a cada minuto.
Finalmente, en el octavo asalto, DeMarco termina hincando la
rodilla en el suelo y su esquina tira la toalla con buen criterio, visto que el
final sólo tenía un camino y ese no aportaba más que sufrimiento y castigo a su
pupilo. El nuevo campeón da un golpe sobre la mesa y muestra sus
credenciales como uno de los mejores libra por libra del mundo, aunando calidad
y espectáculo.
El apodado como ‘The Problem’ se convierte en un
quebradero de cabeza para sus rivales con su técnica, velocidad y potencia.
Salvando las distancias, siempre relativas, es una versión más joven y liviana
de Mayweather, con un estilo y calidad similares pero con mayor pegada (21 ko en 25
victorias). Todavía queda mucho por andar y golpes que asimilar pero, quién sabe
hasta dónde puede llegar.
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