23 abr 2024

"¿De verdad pensabais que estaba loco?"

Cuando no esperas nada de alguien, es más fácil que te sorprenda. Ryan García es un boxeador profesional estadounidense que ha ganado popularidad por su talento en el ring y su presencia en las redes sociales. 

Nacido el 8 de agosto de 1998 en California, García ha destacando por su velocidad y potencia en sus golpes. Además, es conocido por su carisma y su capacidad para conectar con los seguidores

Ryan García

Famoso por sus disputas públicas, alguna de ellas con su promotor Óscar De La Hoya, en la que expresó su descontento con la forma en que estaba gestionando su carrera, nunca tuvo problema en expresar sus inquietudes, bien sea con crípticos mensajes -calificó de anticristo a Elon Musk o al Papa Francisco I-, o comentarios polémicos sobre otros boxeadores.

Con una cuidada carrera, este aspirante a superestrella parecía vagar a la deriva tras naufragar en su primera gran prueba ante Gervonta Davis, en 2023, quien acabó con su invicto por la vía rápida y agrietó su credibilidad entre los críticos más exigentes, que no compraron la excusa de una supuesta lesión previa al combate. De estrella a estrellado, parecía que había alcanzado su límite.

Estancado en el trabajo y con una vida personal agitada entre divorcios, depresiones y ansiedades, Ryan no perdió la fe en sí mismo, ni en Jesucristo -a quien menciona constantemente en sus agradecimientos-, logrando mantener a flote sus ilusiones por demostrar lo que realmente tenía dentro. Se quitó el mal sabor de boca con un triunfo antes del límite ante el mexicano Óscar Duarte.

Y de nuevo una gran prueba llegaba ante él, nada menos que frente al campeón mundial superligero Devin Haney. Casi nadie daba un duro por García, y lo sabía. Lejos de hundirse con los malos augurios, se aprovechó de ellos y revirtió la situación a su favor de forma polémica y astuta. Puso la semilla y dejó que el sensacionalismo e histeria de las redes sociales, que tan bien conoce, hicieran el resto.

Comportamiento estrafalario en entrevistas, llegada al pesaje tomando una cerveza, no dar el peso pactado de 140 libras (63,5 kg) y ser sancionado con millón y medio de dólares por ello. "¡Qué falta de profesionalismo!", rugen las redes. Pero resultó que el loco estaba muy cuerdo, la cerveza era zumo de manzana y los kilos de más nunca le importaron.

¿Por qué me voy a forzar a dar el peso si me podría debilitar?. Estoy aquí para ganar, eso es todo”. Y como nadie esperaba nada de él, sorprendió a todos. A Haney el primero, quien fue derribado y derrotado por primera vez en su carrera. Sorpresa, sorpresa. Ahora publicitan a Ryan García como la sensación del boxeo actual. Un tipo que no deja indiferente y atrae a las masas, que al final de eso se trata.

"Los cinturones no alimentan a una familia", afirmaba. Pero tal vez, ni antes era un desastre ni ahora es la luz que guía este deporte. No cumplir en el pesaje nunca debe ser algo loable, por mucho que forme parte de una ‘campaña publicitaria’ que ha revitalizado su carrera por la módica cantidad de millón y medio de dólares. Si Ryan quiere aprovechar este viento a favor, deberá centrarse en la categoría que mejor se ajuste a él y demostrar que se puede ser showman y respetado campeón.

9 abr 2024

Se hace camino al ganar

Dos prometedores actores del boxeo español sumaron importantes victorias. Óscar Díaz sigue haciendo méritos para disputar el campeonato de Europa, mientras Jordan Camacho logra su primer título profesional. Poco a poco siguen agrandando sus objetivos.

Óscar Díaz boxeo

El 5 de abril de 2024, el ‘Toro’ de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), defendió con éxito su corona EBU Silver del peso superwélter, título cuyo valor principal es servir como mérito para ser bien baremado en el ranking continental de cara a disputar el campeonato de Europa, objetivo que tiene entre ceja y ceja el andaluz. “Espero que en los próximos meses nos den la noticia que esperamos…”.

Victoria de mucho mérito por conseguirse en Zaragoza, casa de su contrincante, Ezequiel Gurria, ser combate de revancha y lograrse a los puntos -decisión dividida-, tarea casi imposible en demasiadas ocasiones. Igualado e intenso choque que refuerza al campeón. “Fuera donde fuera esa pelea, tenía que morir dentro del ring”, tal era la importancia de este pleito para sus intereses.

Con 23 años de edad, ya ha sido campeón de España, en 2022, y ha defendido en un par de ocasiones este cetro de ‘plata’ para aspirar en breve a la corona de ‘oro’ europea. Óscar es hoy uno de nuestros más jóvenes y mejores boxeadores -estela que pueden escoltar Jose Luis Navarro Jr en supermedio, o Rafael Acosta en ligero, por ejemplo-, alguien a quien seguir de cerca la evolución de su halagüeña carrera.

Campeón de España supergallo

Por su parte, el toledano de raíces peruanas Jordan Camacho Guerra, ya atesoraba un atractivo historial en el terreno amateur, coleccionando diversos campeonatos desde que se coronó campeón de España en peso pluma en 2014, siendo miembro habitual del equipo nacional. Su estilo tenaz e insistente, unido a una buena técnica, le motivaron a seguir evolucionando en el plano profesional.

Su debut fue en verano de 2021, llevando hasta el momento 9 triunfos consecutivos en una carrera ascendente en la que todavía queda mucho que demostrar. El mayor reto hasta ahora ha sido el pasado 6 de abril, ante Jacob Barreto, excampeón de España del peso gallo y quien había disputado en dos ocasiones el cetro de la Unión Europea.

El propio Barreto, en declaraciones para Aebox, afirmaba: “creo que soy el rival más complicado que ha tenido, estoy seguro que haremos un gran campeonato de España y saldremos reforzados de este combate”. Es difícil ser más certero. Dura y emocionante batalla en la que Camacho salió con el brazo en alto y la mira al frente, ya qu, además de pensar en defender corona, quiere debutar en el extranjero. 

Pero vayamos paso a paso. Como decía el matemático Alan Turing, podemos ver sólo un poco de lo que nos depara el mañana, pero vemos suficiente por lo que vale la pena trabajar. Y visto lo visto, a Óscar y Jordan no les debe faltar motivación para seguir guerreando por sus anhelos.

21 nov 2022

Mayweather reniega de Aquiles

Floyd Mayweather Jr
Aquiles se encontró ante un dilema: optar por una vida próspera y placentera, pero sin gloria; o una vida más breve, pero cuya fama sería eterna. Miles de años después, todos conocemos la elección que tomó el héroe griego que murió en Troya. El anhelo por ser recordado dejando un digno legado fue durante largo tiempo la motivación que guiaba las decisiones más trascendentes de muchas personas.

Si hoy vemos a los deportistas como los héroes modernos, Floyd Mayweather Jr es uno de los más legendarios. Bendecido por los dioses con un talento excepcional que supo pulir y aprovechar con esfuerzo y constancia, compartía la inquietud de Aquiles. “En los libros de historia, mi nombre vivirá para siempre. Lo que me diferencia de cualquier otro boxeador es que mis récords están para quedarse”, afirmaba en su cénit.

Siempre mostró interés por su espacio entre los más grandes. “He estado peleando desde que Michael Jordan jugaba baloncesto. Estuve invicto desde entonces hasta ahora que la carrera de LeBron James casi ha terminado, y todavía me pagan. Dicen que LeBron es el deportista de la década, entonces ¿soy yo el deportista del siglo?”.
En los libros de historia, mi nombre vivirá para siempre
En 2015, tras vencer a Andre Berto, Floyd ponía punto final a su epopeya dentro del ring. “Tienes que saber cuándo es el momento de decir adiós y ahora es el mío. Ya no tengo nada que demostrar en el boxeo”, afirmaba con serenidad antes de asegurar que no tenía “tentación de ir a por el 50-0”. Pero la carne es débil, y en 2017 firmó un combate ante la popular estrella de las artes marciales Connor Mcgregor.

Un espectáculo tan lucrativo como criticado por un amplio sector de aficionados que lo consideraban dañino para este deporte por ser ‘más circo que boxeo’ y ser utilizado para maquillar su impoluto récord (50-0), con otra victoria asequible. Desde entonces, los nuevos combates realizados llevan la etiqueta de ‘exhibiciones’ y no se computan en su historial.

Las sucesivas críticas a sus apariciones nunca gustaron al apodado ‘Money’ y ello contribuyó a un giro en sus declaraciones, centrándose en el corto plazo, en lo profundo de su cartera y dejando la trascendencia en un segundo plano. “Mi filosofía es nunca dejar de conseguir dinero. El dinero está por encima del legado. Créanme, si no hago otra exhibición, puedo vivir una gran vida igual”.
LeBron es el deportista de la década, entonces ¿soy yo el deportista del siglo?
Es entendible que teniendo la opción de seguir facturando buenas cantidades dinerarias haciendo lo que más le gusta y mejor se le da, lo haga. ¿Qué hay de indigno en que Floyd rentabilice un entrenamiento abierto al público? Tal es su poder de atracción. Lo que sí es de agradecer es desvincular sus exhibiciones del boxeo profesional, evitando manchar su historial por puro marketing.

Más allá del provocativo “dinero sobre legado”, su lugar en la historia del boxeo está garantizado por méritos propios. Y lo sabe. Tal vez por esa seguridad se permita emitir este tipo de exabruptos, reclamando su necesaria dosis de atención con polémica y queriendo apartar, por ser menos rentable, la que fue su principal motivación por encima de todo, tal y como confesó años atrás.

“Quería que mi padre estuviera orgulloso. Decía: 'mi hijo romperá todos los récords', eso me quedó grabado. Hice todo lo que hice porque quería que mi propia gente estuviera orgullosa de mí. No hay nada como ese sentimiento”.

14 nov 2021

Sin miedo, sin sorpresa

Kiko Martínez
"En mi opinión, Kiko es el mejor boxeador español de todos los tiempos. Siempre está dispuesto a aceptar cualquier reto y es el deportista más profesional que he conocido", decía el excampeón mundial argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez, en una definición que sintetiza la esencia del alicantino que hizo historia el 13 de noviembre de 2021 en Inglaterra. Constancia y profesionalidad.

Nueva oportunidad en tierras británicas ante un rival local al que le tenían la fiesta preparada, con el español como invitado especial para dar caché a la presumible coronación como campeón del mundo del peso pluma de Kid Galahad, verdugo de los madrileños Iván Ruiz Morote y Sergio Prado. Kiko, con buena prensa por aquellos lares, contaba por derrotas sus cinco últimas visitas a Reino Unido.

Las apuestas eran bastantes desfavorables para el español. A sus 35 años y con los precedentes mencionados, la cantinela sobre la gran oportunidad que representaba este combate, la buena preparación realizada o el convencimiento de que volvería a ser campeón del mundo 8 años después, sonaban a redundantes y protocolarios discursos de rueda de prensa, prólogos de una nueva derrota.

Pero esta vez, como todas las anteriores, Kiko hablaba en serio, solo que en esta ocasión la pizca de fortuna se mantuvo a su lado y los jueces ni se acercaron. El boxeador profesional, humilde y constante, mantuvo la fe a lo largo de un combate que empezaba con el guión esperado, con el púgil inglés dominante con su mayor envergadura. Pero la presión y acierto del nuestro, hicieron mella.

Quizá unido a una condición física deficiente por parte de Galahad, Martínez se fue gustando y haciéndose con el combate. Sus puños eran puñales contra las injusticias sufridas en anteriores periplos ingleses. La mano que otras veces no llegó, sí lo hizo en el 5º asalto. La incredulidad de la afición local se asemejaba a la de los alemanes que presenciaron cómo Javier Castillejo destruía en 2007 a Felix Sturm para ganar el mundial del peso medio.

En tan solo 3 segundos del 6º, Kiko puso el punto final al pleito, haciendo historia con mayúsculas, coronándose en la ingrata Inglaterra con un KO memorable, haciendo posible su ansiado sueño y aupándose como el otro español que ha conseguido reinar en dos pesos diferentes. Un boxeador al que admirar por tratarse de esos pocos especímenes cuya ejemplaridad trasciende lo deportivo.

"Ha sido una sorpresa para todo el mundo, menos para mí". Convicción, sacrificio, humildad. Valores tan escasos en nuestro entorno como abundantes en este doble campeón mundial de 165 cm. Preguntado por si ahora era el mejor español de la historia, contestó con su habitual  tomo discreto: "No, es Castillejo y siempre lo será, porque ha sido mi ídolo y marcó un antes y un después en el boxeo español". Ser humilde cuando se es tan grande tiene que ser difícil.

29 may 2021

No se olviden de los gimnasios

centro victoria gimnasio boxeo
Esta última semana ha sido realmente intensa para algunos gimnasios. Todo se estaba preparando para la esperada reapertura del lunes. Días cargados de trabajo, planificación e ilusión. El sábado se ultiman detalles. El domingo se hecha un último vistazo para que nada falte. Socios avisados, cita previa, franjas horarias, distancia de seguridad, desinfectantes... Esa misma tarde, el ministro de Sanidad comenta en rueda de prensa que sería mejor abrir los gimnasios en la Fase 3, a partir del 8 de junio. 'Buenas noche clientes, que mañana no abrimos'.

Ante la duda -y mideo a multa-, lunes cerrado, mascullando la mala suerte y la confusa comunicación de los gestores de esta crisis. No obstante, el ministro recordó que se "podrán abrir en esta Fase 2, pero con las debidas garantías sanitarias". Entonces, ¿sí o no? No ha salido nada publicado en el BOE que lo impida, entonces, ¿sí o no?¿A qué vino hablar de "mejor en Fase 3"? Resumen: tras perder el lunes, se abre el martes. 'Buenas noches clientes, que mañana sí abrimos'.

Sí, pero no. No, pero sí. La inseguridad jurídica mostrada por el legislador genera demasiadas dudas y temores en un sector que está con el agua al cuello. La reactivación de este sector es fundamental para la economía de un país que tiene más de 4.000 instalaciones deportivas privadas, con 5,5 millones de usuarios y una facturación anual de 2.000 millones. En próximas fechas veremos las secuelas que deja este parón obligatorio.
Afrontamos un año difícil y los próximos también lo van a ser
Algunos gimnasios han tenido que ingeniárselas para ir sobreviviendo, como es la opción del alquiler de su material deportivo. La apertura viene acompañada de limitaciones que desde la Unión de Federaciones de Deportes de Combate esperan que sean mejoradas. Se solicitó al Consejo Superior de Deportes subir de 30 a 50% el aforo máximo de las instalaciones deportivas cubiertas durante la Fase 2, para facilitar la viabilidad económica.

En lo referente a la enseñanza del boxeo, con limitaciones aún más duras, ¿cómo le afectará esta situación? Este deporte se encontraba en franco ascenso en número de practicantes y boxeadores. En lo deportivo, la pausa inevitable ha supuesto un parón en la formación y entrenamiento de muchas personas, así como la pérdida de nivel competitivo al no existir velada alguna. En lo económico no hace falta ser Lars Peter Hansen para imaginarse la previsible merma.

Alberto Díaz de la Prida, presidente de la Federación de Boxeo de la Comunidad Valenciana, era contundente: “Afrontamos un año difícil y los próximos también lo van a ser. (...) Lo que realmente tiene que primar es la supervivencia de los clubes y de los gimnasios. Lo están pasando mal y hay que ver si la gente vuelve y les apoya. Nos ha pillado en un momento de crecimiento y nos va a hacer daño”.
No dejemos que esta llama se apague
El boxeo es un deporte caracterizado por el esfuerzo, el sacrificio y la superación personal, y esta vez será momento de demostrar esas cualidades fuera de los cuadriláteros. Esta actividad y los gimnasios que la imparten necesitan atinar con sus medidas y contar con el apoyo de sus usuarios.

“Muchos responsables, aunque no era económicamente rentable, en estas fases han seguido dando servicio para mantener viva la llama y recordar que el gimnasio sigue ahí", recordaba Alberto. "Y espero que sea recíproco y que la gente recuerde y no se olviden de los gimnasios y de los clubes”.

14 feb 2021

Prevaricación y repugnancia

Y otra vez. Sergio ‘Maravilla’ Martínez definió bien la nueva injusticia cometida con uno de los nuestros: “Esto es malo, no ya para Kiko sino para el boxeo”. Otra más. Kiko Martínez era apaleado por los oficiales ingleses tras un excelente desempeño ante Zelfa Barrett, quien, ni de lejos, sumó un triunfo tan claro como muestran las puntuaciones. Ya está bien.
Kiko Martínez y Zelfa Barrett
Foto: Dave Thompson
Cuando los jueces dictan sentencia a sabiendas de su injusticia, se llama prevaricación, y puede –debe- terminar con un castigo de inhabilitación durante un tiempo determinado. Quienes ante un combate igualado ven la victoria de uno de los contendientes por 118 a 111, no solo deben ser ingresados de urgencia en la planta de oftalmología, también merecen ser exiliados lejos de cualquier recinto pugilístico.

No se puede consentir este insulto constante, esta falta de valoración de los méritos del boxeador visitante, esa obsesión por grabar en piedra la máxima de “si peleas fuera, o noqueas o te roban”. Los jueces, tal vez, por intereses que caben en una cartera o querer granjearse las simpatías del promotor local, barren para casa sin pudor.

Pero en esta ocasión, hasta el poderoso Eddie Hern, en un ataque de honestidad encomiable y delante de su propio boxeador, no pudo ocultar el sonrojo: “Creo que 118-111 es totalmente repugnante para Kiko Martinez. Fue una pelea muy apretada. (…) Si ha perdido, ha sido por uno o dos asaltos. ¿Cómo vamos a traer boxeadores de fuera si sacamos estas tarjetas?”.
Ojala estas palabras no se las lleve el viento y se concreten en una revancha inmediata. Kiko, que a sus 34 años muestra un estado de forma magnífico, dio la talla ante un desbordado Barrett, de 27 años y mayor tamaño, que veía cómo el menudo y rocoso español le complicaba la vida con su velocidad, presión y acertada táctica, hasta límites inesperados.

El alicantino comentaba hace unos meses que no era estúpido y sabía que le quedaba año y medio para competir dentro del ring. Y a fe que está tratando de exprimir al máximo el tiempo que le queda. Solo se puede estar orgulloso de lo que representa este hombre para el boxeo español, por su grandeza, deportividad y pundonor dentro del ring, y su discreción y humildad fuera de él. Es el Iniesta del boxeo.

Duele cómo sus últimas grandes actuaciones no son lo suficientemente reconocidas por culpa de resultados adulterados. Ya sabemos lo ingrata que es Inglaterra –como ante Josh Warrington-, pero esto pasa de castaño oscuro. Esperemos que se comience a revisar la designación de jueces y cómo elaboran las puntuaciones, para que dejen de parecerse más a tarjetas de bingo que a un análisis ponderado de profesionales.

En definitiva, y por el bien de todos, confiemos en que el clásico Horacio siga teniendo razón al afirmar que la justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera.

15 dic 2020

Teófimo López, boxeador del año 2020

Teofimo Lopez spain
Si alguien puede recordar con una sonrisa el año marcado por la pandemia del cochino coronavirus, es Teófimo López. 2020 ha sido el año en el que enfrentó al mayor reto de su carrera. Con una confianza que pocos compartían, superó con nota a uno de los mayores talentos que ha dado el boxeo en los últimos años, confirmando a Teófimo como una estrella de este deporte.

Nacido el 30 de julio de 1997 en Brooklyn, Nueva York, cuenta con raíces hondureñas y españolas, ya que su abuelo paterno es abulense. Comenzó a entrenar boxeo en su casa porque "tenía malas compañías y se fiaba de quien no debía". Tras empezar su carrera amateur representando a Estados Unidos, decidió representar a Honduras en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, en los que cayó en primera ronda ante el francés Sofiane Oumiha, quien ganaría la medalla de plata.

De estilo frontal y agresivo, con 1.74 centímetros de estatura, se pasó al profesionalismo tras disputar 170 combates (solo 20 derrotas). Top Rank, la promotora del incombustible Bob Arum, vio un púgil de futuro y ha apostado mucho por él desde el comienzo. La confirmación de esa apuesta ganadora tuvo lugar el 14 de diciembre de 2019, cuando el campeón mundial de peso ligero, el ghanés Richard Commey, caía noqueado en dos asaltos.

Desde ese momento, Teófimo López reclamó con insistencia que su próximo rival debía ser el mejor boxeador libra por libra: Vasyl Lomachenko. Temerario o simple brabuconada, el combate era muy apetecible para todo aficionado, pero el resultado más predicho era la victoria del ucraniano, salvo una mano milagrosa que raptase la fortuna al lado del americano.

Pero lo menos esperado ocurrió. Teófimo derrotó a los puntos a Lomachenko. El europeo empezó el pleito sorprendentemente desconectado, sin prisa, esperando que su enérgico oponente se desinflara y poder derrotarlo sin despeinarse. Pero López no decayó, mantuvo su ritmo y cuando Vasyl quiso darse cuenta, llegaba tarde para subirse al tren de la victoria.

Golpe en la mesa de Teófimo López, quien ha conseguido algo que parecía casi imposible. Una de las sorpresas de este errático año 2020, que nos dejan una nueva joven estrella en el firmamento pugilístico. Veremos si mantiene la intensidad de este fulgor en los próximos combates, pero hoy por hoy López se ha ganado con todo merecimiento el respeto y admiración de la comunidad boxística.

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